En la conferencia de Bejin + 10, Estados Unidos intentan tipificar el trabajo sexual como una forma de trata de seres humanos.

     

Los EE.UU. buscan secuestrar la segunda semana de la Comisión sobre la Condición de la Mujer.

La presión de los EE.UU. para que el trabajo sexual comercial sea parte de una resolución de la ONU que condena la trata de mujeres y niños/as parece estar orientada a generar controversia durante la segunda semana de la conferencia de la Comisión sobre la Condición de la Mujer en Nueva York.

Los EE.UU. pretenden que la resolución sobre trata de seres humanos, una de las 12 principales áreas de discusión en la conferencia, identifique específicamente al trabajo sexual como una forma de trata de seres humanos.

El nuevo frente se abrió después de que la delegación estadounidense se rindió ante la oposición global y abandonó su demanda para incluir una enmienda sobre el aborto en una resolución sobre los derechos a la salud de las mujeres.

Sin embargo, se espera que los estadounidenses, quienes han impresionado a las y los 6.000 delegados de 189 países con su enfoque extremadamente conservador a las discusiones, ganen un mucho mayor apoyo para una enmienda contra el trabajo sexual, dado que la profesión más antigua del mundo es ilegal en países tan diferentes como China, Suecia y Siria.

Fuentes de la ONU dijeron que las democracias occidentales liberales como Australia, Canadá y Nueva Zelanda, junto con varias naciones de la Unión Europea, dirigirán el ataque en contra de los estadounidenses.

Las mencionadas fuentes dijeron que aparentemente la delegación estadounidense intenta secuestrar la importante atención internacional de la conferencia, con ataques verbales impropios que tienen el propósito de apaciguar a la derecha religiosa en su país.

Fuente: The Australian publicado en Push Journal, 09/03/2005, Traducción por: Federación Internacional de la Planificación de la Familia.

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