Las comunidades afrocolombianas ubicadas en la región de San José de Apartadó, denuncian a la Brigada XI del Ejército por una masacre de siete personas, ocurrida entre el 21 y 22 de febrero en el municipio de San José.

     

Los hechos se gestaron el pasado lunes 21 de febrero cuando personal uniformado y armado, “que se identificó como pertenecientes a la Brigada XI del Ejército”, retuvo a Luis Eduardo Guerra Guerra, de 35 años, líder y fundador de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, a su compañera de 17 años, Deyanira Areiza Guzmán, a su hijo de 11 años, Deiner Andrés Guerra, y a un medio hermano de Luis Eduardo; también fueron detenidos: Alfonso Bolivar Tuberquia Graciano, de 30 años, líder de mulatos y miembro del consejo de paz de las zona humanitaria de mulatos; a su compañera Sandra Milena Muñoz Pozo de 24 años y a sus hijos Santiago Tuberquia Muñoz de 2 años y a Natalia Andrea Tuberquia Muñoz de 6 años, denunció dicha comunidad de paz.

Luis Eduardo Guerra, quien había sido designado como interlocutor ante el Gobierno Nacional en el marco de la implementación de las medidas provisionales otorgadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA desde el 9 de octubre de 2000.

Según narra el medio hermano de Luis Eduardo Guerra, quien logró escapar de sus captores, fueron detenidos en el río Mulatos por supuestos miembros de la Brigada XI del Ejército, quines los amenazaron y dijeron que se los iban a llevar para asesinarlos.

La denuncia de la comunidad asegura que el grupo de personas retenidas fueron llevadas desde la vereda Mulatos hasta una finca de propiedad del señor Alfonso Bolívar en la vereda La Resbalosa.

Al día siguiente, y preocupado por el paradero de su familia, el joven que logró escapar, salió en su búsqueda hasta la finca en mención. En la zona encontró rastros de sangre y lo que al parecer era una fosa común. “Removió un poco la tierra y observó el cuerpo mutilado de quien se cree es Deiner Andrés Guerra. Ante la gravedad del hallazgo decidió no continuar con la búsqueda y se traslado al casco urbano del corregimiento de San José de Apartadó donde informó lo sucedido al Consejo Interno de la Comunidad de Paz. Otros campesinos de la Vereda igualmente se acercaron al Consejo Interno y comunicaron lo relativo a la fosa común”, informó la comunidad.

Por su parte, el Defensor del Pueblo, Volmar Pérez, aseguró que: “Hay versiones de oídas. Se habla de varias personas mutiladas y enterradas de una familia de apellido Bolívar, que salió de una finca y no regresó, pero no se ha confirmado”.

Además, el día siguiente (22 de febrero) fueron denunciados unos bombardeos indiscriminados por parte de helicópteros de la Fuerza Aérea, y que afectaron a las comunidades Bellavista, Alto Bonito y Bueno Aires (Antioquia), donde se asientan más de 200 campesinos afrocolombianos.

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