En los primeros cuatro meses del 2003 han sido asesinadas 93 mujeres en la capital guatemalteca. La policía descarta motivaciones político-represivas; más bien se trataría de una nueva y brutal modalidad de las pandillas juveniles. Y pese a esta información, ONG y familiares de las víctimas acusan a las autoridades de desidia e indiferencia.

     

La alarma se ha apoderado de los y las habitantes de Ciudad de Guatemala, quienes ven con estupefacción cómo en los últimos meses se han incrementado los asesinatos de mujeres en la capital y otros puntos del país.

Aunque la policía confirma el triste fenómeno, poco o nada ha hecho, lo que lleva a varios organismos defensores de los derechos de las mujeres a preguntarse si este país centroamericano va camino a convertirse en una nueva Ciudad Juárez, donde en la última década han sido asesinadas más de 300 mujeres y más de mil están desaparecidas.

“Tenemos información de que cerca de un centenar de mujeres han sido asesinadas por diferentes causas en lo que va de año”, ha declarado a la prensa local Faustino Sánchez, portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC) de Guatemala.

La organización no gubernamental (ONG) guatemalteca Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) -formada por familiares de los más de 45 mil detenidos desaparecidos que ha dejado la represión militar en ese país- asegura que en los primeros cuatro meses del año han sido asesinadas 93 mujeres de forma violenta, la mayoría de las cuales fueron víctima de abusos sexuales.

Pero las estadísticas de la Sección de Homicidios de la PNC sólo tiene registrados 68 casos de este tipo.

Sánchez ha aclarado que a través de las investigaciones policiacas han determinado que no se trata de “asesinatos en serie”, pero sí reconoce que en la mayoría de los casos los asesinos utilizan un mismo patrón para cometer los crímenes.

“La mayoría de las víctimas oscila entre los 14 y 28 años de edad y son mujeres que viven en áreas populares de la ciudad”, explica por su parte un investigador de la Fiscalía de la Mujer de este país.

El último caso conocido ocurrió la tarde del pasado domingo, cuando las fuerzas de seguridad localizaron el cadáver de una mujer de 49 años, identificada como Amelia Enríquez.

Su cuerpo fue encontrado en un terreno baldío, ubicado en el este de la capital, completamente desnudo y con señales de haber sido violada y golpeada, explicó el vocero de la policía civil.

Las autoridades sospechan que los responsables de estos asesinatos son miembros de las denominadas “maras” (pandillas juveniles), que actúan en los barrios populares de las principales ciudades de esta nación centroamericana.

“Estamos investigando todos los casos, y hemos determinado que en la mayoría de éstos son miembros de `maras` los responsables. Ya hay varias personas detenidas”, señaló Sánchez.

La Fiscalía de la Mujer también ha determinado que varias de las mujeres que han sido asesinadas por las “maras” on jóvenes que se han negado a integrarse a estas pandillas, o que rechazan las pretensiones sentimentales de sus líderes.

Patricia Pinto, dirigente de la ONG Colectivo para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Codefem), declaró que “el temor se ha apoderado de las mujeres, porque los crímenes se registran a diario sin que las autoridades hagan los suficientes esfuerzos por detenerlos”.

Por su parte, el procurador de los Derechos Humanos de Guatemala, Sergio Morales, hizo recientemente un llamado a las autoridades para que “pongan más atención a la seguridad de los guatemaltecos, principalmente a las mujeres”, sin que hasta el momento se haya obtenido mayor respuesta.

(Noticia reportada en www.mujereshoy.com el 20.05.2003, fuente: agencia EFE)

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