La empresa Ventria ha tenido muchas dificultades en sembrar arroz transgénico en Estados Unidos. La oposición ha surgido no sólo de las organizaciones ambientalistas, sino también de varios sectores de la industria que temen que sus productos se contaminen con genes humanos, antibióticos, hormonas y otros productos farmacéuticos.

     

Scritto da Red por una América Latina Libre de Transgénicos

La Asociación Médica de Perú denunció que la empresa farmacéutica estadounidense Ventria Bioscience, ha experimentado con niños lactantes para evaluar la efectividad de un arroz transgénico que contiene genes humanos cuyas proteínas serían usadas para el tratamiento de la diarrea aguda.

El experimento se conoció a través de un estudio presentado en el último congreso de las Sociedades Académicas de Pediatría en San Francisco, donde la médica peruana Nelly Zavaleta de la organización privada Instituto de Investigación Nutricional presentó los resultados. Ella trabajó con un equipo médico peruano y estadounidense, en el Instituto Especializado de Salud del Niño en Lima y el Hospital Belén en Trujillo (Perú).

Ella reportó que experimentaron con infantes de 3 a 36 meses, internados en el Instituto Especializado de Salud del Niño y el Instituto de Investigación Nutricional en Lima – Perú, para evaluar el efecto de las proteínas producidas por un tipo de arroz transgénico con genes humanos en casos de diarrea y deshidratación aguda. Se hicieron estudios clínicos con unos 140 niños, elegidos al azar.

A ellos se les suministró una solución líquida para hidratarles, que incluía dos proteínas humanas sintetizadas en un tipo de arroz genéticamente modificado con genes humanos (los genes que sintetizan las proteínas humanas Lactoferrina (LF) y lisozima (LZ), y se comparó con infantes tratados con soluciones orales con glucosa (formulación de la OMS) y otro grupo que recibió una solución en base a arroz.

Esta es la primera vez que se experimenta con infantes, usando productos procedentes de cultivos transgénicos que contienen genes humanos. Estas proteínas pueden encontrarse en la leche materna, células epiteliales, saliva y lágrimas de manera natural.

De acuerdo a la opinión de un pediatra, “los resultados presentados por los investigadores demuestran que ellos mantuvieron algunos niños con la formulación de la OMS, pero por debajo del estándar establecido por la propia OMS. No se dio la combinación de rehidratación y apoyo oral nutricional temprano luego del episodio de diarrea”.

El añade que “¡Ellos informan que estos niños son parte del grupo testigo! Esto es impropio porque este ensayo contesta una pregunta de la que nosotros ya sabemos la respuesta. Una fórmula en base de arroz tendrá como resultado una recuperación más rápida. Eso hemos sabido ya por mucho tiempo”.

”Pero por supuesto sus métodos estadísticos no son lo que nos preocupan. Nos preocupa que una compañía de EEUU va a Perú para realizar el ensayo, porque los estándares para la experimentación humana no son tan rigurosos en Perú como lo es en EE UU”.

”En general, es impropio probar drogas en niños cuando ellos no tienen nada que ganar, pues la terapia de rehabilitación en niños con diarrea funciona en general bien, y es totalmente innecesario retener a los niños en el hospital por 48 horas”.

”Algunas horas con una enfermera que ayuda a los padres a superar la crisis es suficiente. Luego el bebé puede volver a la casa. Es por lo tanto difícil de ver que cualquiera de estos niños podría haber recibido algún beneficio de alguna manera en este protocolo. Y al grupo de bebés que sirvieron de control se les dio un tratamiento por debajo del estándar para hace parecer que los resultados con el arroz transgénicos son superiores”.

Reacciones en el Perú

Para Herbert Cuba García, vocero de la Asociación Médica, “estos cambios genéticos no están permitidos en Perú”.

El añadió que donde se hicieron los experimentos, “son hospitales públicos donde acude población muy pobre. En consecuencia aquí se ha tratado de una discriminación por pobreza, pero por otro lado también nos preocupa que la ley siendo tan proteccionista con los niños del Perú los funcionarios del Ministerio de Salud pueden haber autorizado experimentar en niños”, agregó Cuba García.

Por su parte, abogados defensores de los derechos del niño, se han pronunciado sobre el caso al que han considerado como una expresión de violación a las leyes y al Código del Niño y el Adolescente. “Los niños como cualquier persona y ser humano, tienen derechos y tiene derecho a que su salud y desarrollo sean libres y no materia de experimentos sobre todo si es que no se tiene seguridad de cuales son los resultados de ellos”, declaró Norma Rojas, abogada Acción por los Niños.

La jurista precisó que cuando se trata de los derechos del niño, “debe primar el principio de interés superior, es decir, qué cosa es lo que más le favorece entonces no se puede legislar, no se puede probar, no se puede trabajar sobre algo que va a vulnerar los derechos del niño” .

La ministra de salud de Perú, Pilar Mazzeti, declaró que “hemos solicitado tanto al director del establecimiento como al Instituto Nacional de Salud y a una serie de organismos involucrados en esto, que nos informen al respecto para ver si se ha cumplido con todo lo necesario en cuanto a la posibilidad de hacer trabajos (…) y en particular con menores de edad”.

El arroz transgénico

El arroz fue desarrollado por una pequeña empresa biotecnológica de Estados Unidos Ventria con base a Sacrameneto – California, especializada en el desarrollo de cultivos farmacéuticos.

En relación al arroz transgénicos, la Fundación Sociedades Sustentables ha denunciado la existencia de cultivos farmacéuticos en Chile. Entre los cultivos sembrados en Chile se incluye, 2 hectáreas del arroz transgénico Bioscience de Ventria con proteínas lactoferrina, en predios de la VI región y albúmina de suero humano, para la producción comercial de fármacos para combatir la diarrea, amparada en la autorización del Servicio Agrícola Ganadero (SAG).

La FSS advierte que este arroz ha sido rechazado en EE.UU. por lo que se traslada a Chile. “Evitemos que Chile sea utilizado como patio trasero de las empresas transnacionales de semillas, que liberan este tipo de cultivos cuestionados a nivel mundial”.

La empresa Ventria ha tenido muchas dificultades en sembrar arroz transgénico en Estados Unidos. La oposición ha surgido no sólo de las organizaciones ambientalistas, sino también de varios sectores de la industria que temen que sus productos se contaminen con genes humanos, antibióticos, hormonas y otros productos farmacéuticos, lo que tendría un resultado fatal para sus negocios.

Los cultivos transgénicos farmacéuticos han sido altamente cuestionados a nivel mundial, porque pueden contaminar los alimentos con medicinas o químicos peligrosos, lo cual representa un peligro latente para la población, que podría estar comiendo maíz con anticonceptivos, vacunas u otros fármacos, ya que los químicos, insertos en las semillas transgénicas, pueden pasar al suelo y el agua, además la polinización y los vientos hacen que la contaminación hacia sembrados convencionales cercanos no se pueda contener.

En Estados Unidos se considera que aun no existen suficientes métodos de confinamiento para impedir la contaminación genética a partir de los cultivos farmacéuticos, y ya ha habido un incidente con otra empresa dedicada al desarrollo de farmacultivos, ProdiGene que contaminó medio millón de bushes de soya, con una vacuna de cerdos, por lo que tuvo que pagar una multa de tres millones de dólares, y la soya tuvo que ser incinerada

Un informe realizado por Amigos de la Tierra, Centre for Food Safety, Consumers Union y Environment California identificaron algunos riesgos a la salud relacionados con que el consumo del arroz transgénico de Ventria, ya que las proteínas farmacéuticas humanas sintetizadas en plantas transgénicas, bacterias u otros mamíferos, son generalmente diferentes que las producidas por los seres humanos, y esto genera una serie de problemas.

Al ser diferentes, el cuerpo humano reconoce como ajenas a estas proteínas, desencadenando una reacción inmunológica que puede desactivar al fármaco. En algunos casos, puede también desactivarse las proteínas sintetizadas en el cuerpo humano, produciéndose desórdenes inmunológicos.

Por otro lado, aunque la lactoferrina tienen propiedades antimicrobiales, puede también exacerbar ciertas infecciones (como la meningistis) pues estas bacteria usan la proteína como fuente de Hierro.

Finalmente ellos señalan que la lisozima tiene dos características que la convierte en un alimentos alergénico: resistencia a la digestión y resistencia a romperse en el calor. Por otro lado, la proteína lactoferrina tienen similitud estructural como un alergénico conocido: la lactoferrina producida por vacas.

El Instituto de Investigación Nutricional

El Instituto de Investigación Nutricional es una institución privada sin fines de lucro, recibió el 19 de Julio del 2005 una donación de la empresa Ventria Biocience consistente en dos bultos de productos farmacéuticos, materiales de laboratorio y equipos médicos, por un valor de 6.697 dólares, para actividades que beneficien a la población infantil más deprimida del país, de acuerdo a información obtenido por el Sistema Peruano de Información Jurídica.

El Instituto recibe además el apoyo de otras empresas transnacionales farmacéuticas como son Abbott, Wyeth – Ayerst Research, Ross Laboratories, GlaxoSmithKline Biological, Merck Sharp & Dohme Perú; transnacionales alimenticias como Nestlé Perú, Nestlé Foundation y Gerber Products Company, BioGaia Biologics AB, Arla Foods Ingredients amba, y empresas que han producido impactos en el ambiente y la salud de la zona de Ilo – Perú, como en la minera Southern Peru Copper Corporation.

¿Se necesitan plantas transgénicas para solucionar el problema de la diarrea infantil?

Los defensores del proyecto sostienen que la diarrea aguda es la segunda causa infecciosa más común en niños menores de 5 años. Pero es importante señalar que para reducir la mortalidad producida por la diarrea aguda hay que atacar las causas estructurales que la producen, como un pobre sistema de salubridad y agua potable, la inequidad en el acceso a la salud en sectores del campo y zonas suburbanas de las grandes ciudades, y la educación a los padres sobre el uso de la terapia de rehidratación oral que consiste en dar agua limpia con una proporción correcta de azúcar y sal.

La solución al problema no se encuentra en desarrollar sofisticados cultivos farmacéuticos que han sido rechazados en varios países del mundo, y que una vez que salgan al mercado no van a ser accesibles para las poblaciones más deprimidas del Perú.

Aunque se afirma que esta experimentación fue hecha con la aprobación escrita de los padres o tutores, nos preguntamos si ellos conocían todos los impactos que pueden enfrentar sus hijos lactantes al ser tratados con estos productos transgénicos, que no han sido aprobados en ningún país del mundo.

Esta es una prueba más de las aptitudes colonialistas que tienen las empresas estadounidenses con los países de América Latina, al utilizar a los niños de los países pobres en pruebas.

Nota: El estudio fue hecho por Nelly Zavaleta, Dante Figueroa, Juan Rivera, Julia Sanchez, Segundo Alfaro, Bo Lonnerdal. Instituto de Investigación Nutricional (IIN), Lima, Perú; Instituto Especializado de Salud del Niño, Lima, Perú; Hospital Belén, Trujillo, Perú; Nutrition, University of California, Davis, CA.

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