El Mercado, amo y señor actual del mundo tiene como protagonistas principales a los ofertantes y demandantes de productos y servicios, pero que pasa con aquellos qué se encuentran de alguna forma al margen de este proceso económico, dónde podemos colocar a los procesos derivados de los juegos del Mercado y que generan problemas a la comunidad.

     

Scritto da Gema Maldonado

La teoría económica nos dice que estos procesos de producción de bienes o servicios que “afectan directamente a consumidores o empresas que no participan en su compra ni en su venta y cuando esos efectos se reflejan totalmente en los precios de mercado.” Se llaman EXTERNALIDADES NEGATIVAS. El concepto es completo, pero árido, no logra reflejar el costo social que esto implica.

Actualmente en Honduras existen mas 200 solicitudes para concesiones mineras, hay varias operando ya, pero hay una que ha sobresalido en los medios de comunicación por el daño al ambiente y a la salud de la población que a generado.

Todos los hondureños conocen esta concesión como la Concesión del Valle de Siria o la Concesión de San Ignacio, ( su nombre real es Mina de San Martín) la cual se encuentra a 120 kilómetros de Tegucigalpa, la dueña de esta Mina de Mineral de Oro es la Empresa ENTRE MARES HONDURAS S.A.

La Empresa Entre Mares se encuentra en el país desde 1995 y ha utilizado para la explotación del mineral el Método conocido como “cielo abierto” el cual consiste en la corta de los árboles y el resto de la vegetación, después se deshecha la capa de tierra fértil de la zona de donde se extrae el oro. Seguidamente se cavan gigantescos cráteres con cargas explosivas y maquinaria, estos pueden extenderse por más de 100 hectáreas y unos 200 metros de profundidad. Las rocas extraídas son transportadas por enormes camiones a una planta de trituración en las cercanías del tajo (corte de tierra. En esta planta son convertidas en polvo y trasladados a las canchas de lixiviación (lavado), agregándole grandes cantidades de Agua Cianurada. Aquí se juntan las partículas de oro y otros metales que son separados del agua con cianuro y procesados para su respectivo almacenamiento y empaque. Este proceso brinda en el caso de esta mina 15 gramos de oro por cada tonelada de piedra y tierra.

Este procedimiento representa en cuanto a costo social:

Costos Ambientales

Deforestación, en especial en el área del proyecto San Martín.

Polución provocada por la remoción de grandes cantidades de tierra y roca lo que genera problemas respiratorios en la población.. Contaminación de locales escolares en la aldea de El Pedernal, El Porvenir por el tránsito de vehículos que acarrean insumos a la mina.

Destrucción de lugares turísticos como las aguas termales conocida como los hervideros en la aldea de Palo Ralo, San Ignacio.

Contaminación de corrientes de agua por retención y descargas residuales en especial de agua con cianuro, en las Quebradas de Agua tibia y del Aguacate. También las aguas subterráneas que se encuentran en la comunidad se han contaminado.

Disminución severa en los niveles de agua tanto superficiales como subterráneos, al punto que los pozos perforados para consumo humano en las comunidades de El Pedernal, Escanito, Guayabillas y Pueblo Nuevo pertenecientes al municipio de El Porvenir se encuentran secos en tiempo de verano.

La extracción de arena de los lechos y cauces del Río Playas que se origina en la montaña de Misoco y fluye 54 Km. al noroeste del Valle de Siria antes de desembocar en el Río Sulaco que es uno de los afluentes de la Represa Hidroeléctrica “Francisco Morazán” (El Cajón) lo que promueve desbordamientos del rió y daña a la represa misma.

Competencia por la explotación de acuíferos del Río Siales, en la aldea de Urrutias, San Ignacio, la aldea del Guante, Cedros y la aldea de la Masica en el municipio de Esquías Comayagua, para vender el agua a la compañía minera que lo necesita para procesar el oro. Esto también genera escases de agua para las comunidades de la región.

Contaminación de pastos de los potreros aledaños a la mina, en la aldea de Barrosas y Palo Ralo en San Ignacio

Costos Sociales

Desplazamiento de la aldea de Palo Ralo, a un lugar propuesto por la mina y adyacente a este proyecto.

Divisiones entre los pobladores y autoridades del municipio de San Ignacio por intereses personalizados. (Corrupción de autoridades locales) Parte de los pobladores apoya a la mina, ya que han logrado un puesto de trabajo en sus instalaciones.

Aumento de problemas sociales por el incremento de expendios de bebidas alcohólicas y prostitución en la cabecera del municipio de San Ignacio y la aldea de El Pedernal, en el municipio de El Porvenir.

La actividad agropecuaria en las comunidades adyacentes a la mina en el municipio de San Ignacio y la aldea de El Pedernal en el municipio de El Porvenir ha decaído.

Zozobra en la comunidad por amenazas a pobladores por su oposición a la mina o su militancia en el movimiento ambientalista.

Costo por su impacto en la salud

Estrés, por la suciedad, las amenazas, etc.

Ulceraciones en la piel por el alto porcentaje de metales en el agua, además de los altos contenidos de cianuro

Caída del cabello por el alto contenido de metales pesados.

Dolores estomacales y otras enfermedades, por intoxicación y envenenamiento.

Excesiva pigmentación en algunas partes del cuerpo (manchas).

Todo lo anterior genera costos para los habitantes y para el Estado hondureño ya que la población de la zona acude masivamente a los servicios públicos de salud, y el desprestigio que sufren las autoridades por prestarse al juego de la minera, ya que guardan silencio o esconden información de estudios de impacto ambiental, lo que pone otra vez al Estado de Honduras al borde de una Demanda ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.

Algo que se puede rescatar de todo esto, es que el caso del Valle de Siria ha servido de ejemplo y aviso para otras comunidades, lo que ha llevado al rechazo de varios proyectos mineros como el caso de Ocotepeque, donde la comunidad se tomo la carretera de acceso el año pasado, en rechazo a una posible explotación minera.Vale la pena mencionar que ni la explotación minera de El Mochito, la cual contamina severamente al Lago de Yojoa, ha tenido tanto impacto en la opinión publica nacional como el caso de Valle de Siria.

Si bien es cierto que la minera ha generado nuevos puestos de trabajo en la zona, las mismas personas que trabajan en ella se ven expuestas y afectadas por los problemas de salud generados en la zona, actualmente se realizan estudios que permitan “confirmar” los altos niveles de contaminación en las aguas y suelos, e incluso se ha hablado de hacer estudios en algunos cadáveres del cementerio de la zona, para poder hacer comparaciones y obtener así conclusiones indiscutibles, mientras la mina sigue funcionando normalmente. Da ciertamente mucha tristeza escuchar testimonios por los medios de comunicación de niños se ponen betún para zapatos en la cabeza para que sus compañeros de escuela no se burlen de ellos por la pérdida de cabello, o ver niñas con ulceraciones en su cara por el exceso de metales pesados, y aun no sabemos que otras consecuencias a largo plazo generara esta situación.

Muchas personas aceptaron resignadamente al inicio la instalación del Mineral por la enorme pobreza y falta de empleo de la zona, la cual es muy conocida por ser generadora de migrantes, muchos de los cuales viven en EUA.

Es indudable que los gobernantes que han pasado por la Presidencia del país son también responsables de esta situación, no sólo por privilegiar el poco ingreso que proporcionan las mineras por sobre la salud de la población, no sólo porque los funcionarios públicos involucrados han apañado a la minera, sino que han generado estos procesos de humillación de la población gracias a la poca atención que han dado a la zona, pues no hay fuentes de empleo, ni supervisión correcta y oportunidad a la mina, ni tampoco vigilancia para que se cumplan a cabalidad las medidas de mitigación.

Lo anterior podría mejorarse mediante:

La participación real y consciente de la población en todas las etapas del proceso de desarrollo del proyecto.

Supervisión directa por parte del Estado y las Municipalidades.

Estudios de impacto ambiental de espacios alternativos, y la publicación de los mismos.

Capacitación a al población sobre los impacto y formas de mitigación de la explotación minera.

Generación de empleo por parte del Estado, para que las poblaciones no se tengan que ver obligadas a aceptar situaciones perjudiciales.

Es indudable que por mas dinero que generaran las explotaciones mineras al país, no sería suficiente para pagar los gasto y costos que le generan al Estado Hondureño los problemas ambientales, que para la teoría económica son “externalidades negativas”, un nombre que dice poco sobre lo que representa en la vida diaria de muchas personas.

Sabemos que es necesario que nuestra economía crezca y se vuelva una herramienta de desarrollo para el país, pero no debemos estar dispuestos a sacrificar vidas para poder hacer crecer nuestro PIB.

Es por cosas como las anteriores que sigue el debate sobre que es Desarrollo. Para muchos es tan solo riqueza, para otros implica calidad de vida para la población, para los pueblos empobrecidos es un sueño y a la vez una esperanza, para otros es tan solo grandes cuentas bancarias. Para los hondureños debe de ser una herramienta de vida y no de muerte.

BIBLIOGRAFÍA

http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=115886

http://www.derechos.org/nizkor/honduras/doc/siria.html

http://www.eumed.net/cursecon/dic/C.htm#costo%20social

http://www.geocities.com/perfilgerencial/diccionario_economico.html

(Artículo original para la clase de Economía II, UPN-FM, mayo 2006)

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