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Coca Cola trata de encubrir los abusos cometidos en Colombia

La transnacional de Atlanta crea la ‘Fundación Colombia para la Educación y la Oportunidad’: 10 millones de dólares para los pobres del país en cambio de la impunidad y el olvido de los crímenes cometidos contra los trabajadores de sus plantas embotelladoras. En su junta directiva Carlos Rodríguez, Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores – CUT.

     

Ante la impunidad por los abusos y violación de los derechos humanos contra los trabajadores de Coca Cola en Colombia, el silencio cómplice del Estrado y el favorecimiento a la Transnacional para afianzar en el tiempo sus políticas violentas, acudimos a otras instancias de justicia con el ánimo de visibilizar el exterminio al que estamos siendo sometidos.

En Julio de 2001 presentamos varias demandas ante la corte del Distrito Sur de la Florida en Estados Unidos basados en la ley Alien Tort Claims Act (ATCA) para que se condene a Coca Cola y sus filiales en Colombia por los crímenes y abusos

cometidos contra sus trabajadores.

También realizamos las tres sesiones de la “Audiencia Pública Popular Héctor Daniel Useche Contra la Impunidad SINALTRAINAL Clama Justicia”, en Julio, Octubre y Diciembre de 2002, en Atlanta, Bruselas y Bogotá respectivamente,

con la participación de muchas organizaciones sociales, políticas, ONGs y personas defensoras de los derechos humanos, que valoraron las pruebas y testimonios presentados, concluyeron que Coca Cola es responsable por su comportamiento antiético y violento; igualmente, condenaron la complicidad del Estado Colombiano.

La Audiencia aprobó una propuesta de verdad, Justicia y Reparación integral que le fue presentada a Coca Cola el 22 de Enero de 2003 para que esta mitigue el daño causado a las víctimas.

Trascurridos seis meses sin que la empresa Coca Cola hubiera dado solución a la propuesta de reparación, el 22 de Julio de 2003 nos vimos abocados a lanzar la “Campaña Mundial Contra Coca Cola”, como mecanismo de presión aprobado por la Audiencia Pública Popular y que hoy cuenta con el respaldo creciente de organizaciones y personas en todo el mundo.

Otras comunidades avanzan en la denuncia de los abusos de Coca Cola en sus territorios (India-EEUU-Inglaterra- Venezuela-Argentina-México-Salvador-Chile-Perú, entre otros) y la campaña mundial se fortalece.

Hasta hoy, no solo Coca Cola se niega a solucionar la propuesta de reparación integral, sino que continúa con su política de violación a los derechos humanos y laborales, subcontratando a más del 90% de la mano de obra que explota en condiciones precarias, con jornadas extenuantes y ritmos inhumanos; con el concurso del Ministerio de la Protección Social revocó los

estatutos de SINALTRAINAL para negar el derecho de los trabajadores independientes o subcontratados a sindicalizarse; judicializa e ilegaliza las seccionales de SINALTRAINAL oponiéndose a las inscripciones de las juntas directivas, persiste en los levantamientos de fueros sindicales para despedir dirigentes; las evidencias de su relación con los paramilitares no han sido castigas por las autoridades y apoya al gobierno autoritario de Álvaro Uribe Vélez para eliminar derechos del pueblo.

Las amenazas contra los dirigentes sindicales continúan; los trabajadores desplazados, los despedidos, los asilados, las familias, los huérfanos siguen sufriendo por esta horrenda situación. Continúan impunes los daños causados por los encarcelamientos injustos y amenazas contra dirigentes sindicales, se recortan cada vez más los derechos de los trabajadores.

Las ganancias que obtiene esta transnacional siguen fluyendo hacia la casa matriz, profundizando la pobreza y la miseria de los colombianos. El uso irracional de los recursos naturales y el daño al medio ambiente, continúa presente en su política depredadora.

Para mantener en la impunidad la violación a los derechos humanos de los trabajadores, seguir guardando silencio sin solución a la propuesta de reparación integral que SINALTRAINAL le presentó, y como una forma de perdón y olvido ha creado la “Fundación Colombia para la Educación y la Oportunidad” con una donación inicial 10 millones de dólares, bajo el pretexto de atender a la población menos favorecida y a los desplazados; financiar programas académicos y laborales en sectores donde los índices de violencia son elevados, pero sin embargo Coca Cola no modifica su política violatoria de los derechos humanos de los trabajadores y la comunidad.

Por lo anterior, rechazamos la actitud de Coca Cola, por no escuchar a las víctimas, ni reparar los crímenes que han sido cometidos en su beneficio y por persistir en encubrir los abusos cometidos, continuar con su política de agresión contra los trabajadores y SINALTRAINAL y por profundizar la impunidad a través de la creación de fondos inmorales.

Solicitamos del Comité Ejecutivo de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia CUT, que explique ante el mundo como es que su Presidente Carlos Rodríguez – quien estuvo el 22 de Julio de 2003 en la rueda de prensa lanzando la campaña mundial contra Coca Cola – hoy sea parte de la Junta Directiva de esta Fundación creada por la multinacional para profundizar la impunidad, romper una justa iniciativa de resistencia de los trabajadores colombianos y fortalecer su política violenta y precarizadora.

Agradecemos a todas las organizaciones y personas del mundo que apoyan nuestra lucha de resistencia por verdad, justicia y reparación y llamamos a que continúen con su labor para derrotar la política violenta de la transnacional Coca Cola.

Bogotá D. C., 3 de Junio de 2005

Fraternalmente,

Dirección Nacional de SINALTRAINAL – Colombia

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