Cuatro estudiantes de la Universidad del Atlántico fueron secuestrados por un grupo paramilitar en la ciudad de Barranquilla después de una protesta de SINALTRAINAL contra la transnacional Coca Cola. Gracias a la presión de los activistas de derechos humanos se logró la intervención de los cuerpos de seguridad y la liberación de las víctimas del secuestro.

     

El 3 de junio de 2005 siendo aproximadamente a las 7:30 P. M. en momentos en que terminó la protesta nacional de SINALTRAINAL contra Coca Cola por la política de destrucción del medio ambiente, recordando que el 5 de Junio es

el día mundial del medio ambiente, en la calle 30 con carrera 18 a dos cuadras de la embotelladora de Coca Cola, unos sujetos pertenecientes a grupos paramilitares con arma de fuego en mano obligaron a la fuerza subir a una camioneta de color gris a Lizandro Perril, Omar Perril, Walter Carcamo, Bernardo Charris, estudiantes de la Universidad del Atlántico y del colegio Pestazzi que estaban brindando la solidaridad a los trabajadores de Coca Cola en su protesta que inició en la ciudad de Barranquilla frente a la embotelladora de Coca Cola desde las 9:00 A. M.. Otros dos estudiantes lograron escaparse arrojándose del carro y se refugiaron en el barrio «Las Nieves ».

Dentro del carro fueron obligados a tenderse boca abajo, los intimidaron y los amenazaron con las armas diciéndoles que dijeran quien de los trabajadores de Coca Cola era el jefe de la guerrilla y acusaban a los estudiantes de guerrilleros; que cuanto les pagaban por apoyar la protesta y por que estaban allí, que esa zona era de su control y que no iban a permitir que siguieran realizando protestas en el lugar, que sabían que eran estudiantes de la Universidad del Atlántico y tenían las direcciones de sus casas, que tenían plazo hasta hoy para abandonar la ciudad o los asesinaban.

Después de soportar las amenazas, la tortura y un recorrido por la ciudad de aproximadamente 45 minutos los fueron arrojando del carro cerca a la escuela de la policía Nacional ubicada en el barrio Serri.

No lograron desparecerlos gracias a la denuncia rápida y la acción del compañero responsable de Derechos Humanos de la CUT, la Junta Directiva Nacional y seccional de SINALTRAINAL y la presión que se hizo por parte de los trabajadores y las organizaciones sociales, se logró la intervención inmediata de los cuerpos de seguridad, la vicepresidencia de la república y

el DAS para que los compañeros aparecieran con vida y los paramilitares no lograran su objetivo de desaparecerlos definitivamente y asesinarlos.

Este hecho se presenta una vez más en momentos en que nos encontramos en la negociación del pliego de peticiones presentado a Coca Cola en la Costa Norte y que así como lo ha demostrado las estadísticas, el gobierno de Álvaro Uribe Vélez y los paramilitares están mintiéndole al mundo ya que esta banda de criminales sigue asesinando, masacrando, despareciendo, torturando, desplazando y aterrorizando, a la población con la complacencia del estado que les está otorgando mas protección con el mentiroso proceso de negociación que adelantan, para imponer el perdón y olvido y aniquilar al movimiento sindical y social que busca la paz con justicia social, la democracia y se resiste al autoritarismo y militarismo de este gobierno.

Exigimos del Gobierno de Álvaro Uribe Vélez investigar y castigar a los responsables de este macabro hecho, garantizar la actividad sindical y proteger la vida de los trabajadores, estudiantes, comunidades y sindicalistas.

Luís Javier Correa Suarez – Presidente de SINALTRAINAL Colombia.

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